El 13 de diciembre de 2025, el fabricante chino Unitree anunció el lanzamiento de lo que describe como la primera tienda de aplicaciones del mundo para robots humanoides, según el sitio especializado Interesting Engineering. La imagen es fácil de entender: un poco como la App Store de tu teléfono, donde se descargan juegos y aplicaciones, aquí se podría dotar al robot de nuevas capacidades con un simple clic.

La fórmula resulta seductora, y sin duda por eso se ha elegido. Pero cuando uno observa lo que la plataforma — bautizada Unitree Robotics Developer Platform (la «plataforma para desarrolladores» de Unitree) — hace realmente, el panorama cambia por completo. No es una tienda de aplicaciones. Es otra cosa, y vale la pena entender cuál.

Lo que se pone por delante: un robot que baila

Para hacer simpático el objeto, el escaparate insiste en el espectáculo. Según Interesting Engineering, la plataforma ofrece rutinas de acción precargadas: movimientos de artes marciales, un baile titulado «The Twist» e incluso secuencias de ballet. Lo justo para hacer moverse a tu humanoide como quien lanza un vídeo.

Es bonito, es compartible y ocupa lo esencial de la conversación. El problema es que el baile no es el corazón del producto. Es su fachada.

Primera función real: eres tú quien pilota el robot

La primera capacidad realmente central de la plataforma es mucho menos glamurosa. Según la misma fuente, la herramienta permite controlar el robot a distancia desde un smartphone, utilizando la cámara del teléfono para guiar sus movimientos. Dicho de otro modo: tú grabas y el robot reproduce.

El término técnico para esto es la teleoperación — un humano que pilota la máquina a distancia, en directo. No es un detalle. Significa que, en muchos casos, no es el robot el que «decide» solo lo que hace: es una persona, detrás de su pantalla, quien le lleva de la mano en cada gesto. La bonita autonomía que uno imagina al ver caminar a un humanoide está aquí, en parte, garantizada por ti.

Se puede presentar esto como una funcionalidad práctica. También se puede leer como una confesión: si hace falta un humano y la cámara de su teléfono para que el robot se mueva correctamente, es que la máquina todavía no sabe apañárselas sola.

Segunda función real: la cosecha de datos

La segunda capacidad es aún más elocuente. Siempre según Interesting Engineering, la plataforma permite a los usuarios descargar, compartir y adaptar conjuntos de datos de entrenamiento — lo que en inglés se llaman datasets, es decir, grandes colecciones de ejemplos que sirven para enseñar algo a una inteligencia artificial.

¿Por qué es capital? Porque es exactamente el combustible que un robot necesita para progresar. Cada vez que un usuario pilota su máquina a mano, produce, sin pensarlo necesariamente, ejemplos de gestos logrados: cómo agarrar un objeto, cómo desplazarse, cómo reaccionar. Sumadas unas a otras, esas demostraciones humanas se convierten en una materia prima valiosa para entrenar a los futuros robots a prescindir… de humanos.

Al conectar ambas funciones, el dibujo se precisa. La teleoperación pone a trabajar a la gente. El intercambio de datasets recoge el fruto de ese trabajo. El «baile» y la «tienda de aplicaciones», por su parte, atraen gente a la plataforma.

Por qué la etiqueta importa

Llamar a esto una «app store» es tomar prestada del tranquilizador mundo del smartphone una imagen de entretenimiento y de libertad de elección. Pero una tienda de aplicaciones clásica te vende herramientas que consumes. Aquí, dos de las funciones destacadas consisten sobre todo en hacerte producir algo: tu pilotaje y los datos que se derivan de él.

Esto plantea preguntas muy concretas, que el briefing de nuestra redacción deja abiertas y que es honesto formular en lugar de responderlas en lugar de Unitree: ¿quién posee, exactamente, los conjuntos de datos compartidos en la plataforma? ¿Para qué se reutilizan después? ¿Y un servicio cuyos dos usos principales son teleoperar y recopilar datos es realmente un producto pensado para el gran público, o una máquina de cosechar materia de entrenamiento disfrazada de gadget?

Cabe señalar que estas informaciones proceden por ahora de una sola fuente secundaria, el medio Interesting Engineering; merecen por tanto tomarse con la prudencia habitual mientras Unitree no detalle públicamente el funcionamiento de su plataforma. Pero la mecánica descrita es clara: detrás de la palabra «apps» hay sobre todo humanos que pilotan y datos que se acumulan. El resto es baile.